Cuerpo – Mente – Espíritu

 
Muchas investigaciones muestran que actitudes; como las creencias positivas profundas, la fuerza que da la fe, la meditación, grupos de apoyo, la psicoterapia, técnicas que incluyan el cuerpo, como el EMDR y EFT; las Constelaciones Familiares y los Ordenes del Amor, contribuyen a la mejoría y a un sentido de mayor bienestar. Mejorar su salud psíquica y espiritual puede que no le cure una enfermedad, pero le ayudará a sentirse mejor, a prevenir problemas de salud y también ayudar a afrontar la enfermedad o simplemente mejorar la calidad de vida en ausencia de síntomas.
 

«Somos seres espirituales viviendo una experiencia humana»

 
La Psicología Integrativa hace referencia a la unión mente, cuerpo, espíritu. A sus conexiones, influencias mutuas y la falsa dicotomía entre ellas.
La Psicología, tanto clínica como en el terreno del llamado “desarrollo personal”, intenta mejorar la calidad de vida de las personas que llegan a consulta, a los talleres y workshops.

En mi camino profesional, mi cosmovisión partió de una visión del individuo y su familia. A partir de mi trabajo personal, me fui dando cuenta que la complejidad del ser humano requería ampliar mi visión de tal manera que incluyese no sólo la mente (psiquis), sino el cuerpo y el espíritu (alma). Mi objetivo es integrar los distintos planos que forman el ser humano ya que si tomamos como foco uno solo, queda limitada nuestra visión integral del ser humano, Sin embargo, como Psicóloga, mi mirada esta centrada en las emociones; creencias, tanto conscientes como inconscientes, y las acciones que devienen de ellas. La identidad del ser humano, esta dada por estas creencias profundas sobre sí mismo, su herencia biológica y su entorno social. El ser humano es biopsicosocial.

Hoy en día hay innumerables estudios que avalan la importancia de la relación mente-cuerpo. Las diferentes técnicas que podemos implementar cuando se nos presentan pacientes con enfermedades graves, no sólo pueden aliviar su padecer, sino mejorar el curso de la enfermedad.

Esto demuestra que la separación mente-cuerpo, dada por sentada en Occidentes, es ilusoria y que nuestras emociones y pensamientos tienen un impacto central en la salud.

Estos hallazgos han generado un campo nuevo dentro de la medicina y la psicología llamado Psiconeuroinmunología: psico, se refiere a la mente, neuro, es el sistema neuroendócrino (sistema nervioso y hormonal) e inmunología es el sistema inmunológico.

Si bien no se sabe como realmente funciona este sistema, no existen dudas que las conexiones existen y confirma la creencia que el sistema inmunológico no funciona de manera autónoma. Las células inmunológicas “viajan” a lo largo de todo el cuerpo, virtualmente contactando cada una de las células. Aquellas células que son reconocidas, son dejadas, aquellas que no lo son, son atacadas, para defender el cuerpo de tumores e infecciones.

Se sabe que las personas no pueden curarse de sus enfermedades simplemente pensando en emociones placenteras. Esto significa ignorar la complejidad de las conexiones mente-cuerpo. Sin embargo es cada día más evidente que los estados de la mente afectan la salud física.

Así como la mente afecta al cuerpo, ambos están conectados al espíritu. La salud de cualquiera de estos elementos afecta la de los demás.

Cuando hacemos referencia a espiritualidad, nos referimos a valores que nos trascienden como seres humanos en el plano físico. Aquí hablamos de alma, de amor, de Dios o de una fuerza que nos trasciende, que nos hace sentir que nos estamos solos en el mundo, sino interconectados y en interacción.